Capítulo VII

Tauzín apartó la cara para poder escupir el alimento que le dio Erika, esa sopa era peor que la comida de Rosario. El único movimiento que podía hacer era lo que le permitía huir de la condena de hambre que Coral le impuso al decir que Cheverría lo atendería en todo.

Miró la hora, hecho que repitió la castaña que exhaló agradeciendo —tanto como él— que debía irse. Se despidió c

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