Nathaniel dio órdenes precisas a Patricia, su secretaria, cuando Jonás se despertará, ya que él debía atender la reunión con los jóvenes, además de dar la bienvenida al invitado especial que se mantendría oculto y al tanto de lo que se hablará en la sala de juntas.
Dio los buenos días a los presentes agradeciendo la puntualidad, no le extrañó la pregunta de por qué Rosario no se encontraba presente. Recordarles que la señorita Olano no había sido muy sincera con ellos, fue suficiente para que c