-Corre- No pensamos en nada y nos metimos dentro del vehículo, cuando entramos nos quedamos en total silencio esperando los disparos o gritos, pero nada, silencio. El celular comenzó a sonar en mi bolsillo, miré que era Diana le di el teléfono a Ana- Atiéndelo y ponlo el alta voz -
-Diabla ¿Cómo estás? -
-Bien por ahora ya tenemos vehículo y seguimos vivas, es algo- lo pongo en marcha con las luces apagadas- ¿Ana por dónde? - Me señala un camino -
- ¿Tenemos? - Habla Diana atreves del parlante-