Zafiro
Habían pasado unas semanas desde que me rescataron o más bien que me fueran a buscar porque era claro que si me daban un poco más de tiempo yo misma hubiera salido de allí haciendo un desmadre. Parecía que el italiano no me conocía lo suficiente ya que me tenía en un piso solo con cinco hombres de seguridad o tal vez se tenía suficiente confianza en el mismo, no lo se. El hecho es que todo había terminado por lo menos para él.
Las dos primeras semanas el lobo y yo nos dedicamos a tortura