Narra Alondra Ferreyra
Al encontrarme sola después de que David y Carmen se fueron, me apuré para terminar mis tareas y la de mis clientes, decidí una vez que tenía todo hecho y solucionado, llamar a mis amigos para platicar un rato y para ver si no se les ofrecía nada más, aparte de las tareas. Extrañaba esos días, después de clases.
–Hola – Respondió Javier – Alondra no puedo creer que me estés llamando, pensé que tú chico, no te dejaría respirar.
Javier se la pasaba molestando con lo mismo,