Narra David de María
Después de que, me salí a perderme en la inmensidad del bosque por un rato, ya que realmente lo necesitaba para calmarme, despejarme y para estar lo más tranquilo posible para cuando se diera la discusión con Alondra, pues eso era seguro de que se daría, se daría. Ella no se iba a quedar tranquila después de saberlo todo y sé que ella tenía razón, por eso antes de confrontarla tuve que salir y tranquilizarme. Era lo mejor, para ella, para mí, para todos.
Regresé a la casa y