Narra Alondra Ferreyra
Al día siguiente siendo miércoles, David me despertaba con tiernos besos. No sé en qué momento lo logró, ni cuánto tiempo le había llevado intentarlo, solo sé que en ese preciso momento cuando desperté y lo vi, él se veía muy guapo. De verdad no exageraba, David era lindo y se veía más lindo por lo tierno que era conmigo, estaba totalmente enamorada de él y no me daba pena admitirlo, me traía cacheteando las banquetas, como se dice coloquialmente.
–Mi princesa es casi la