Narra David De María
Ismael guardó silencio. Alondra y yo nos miramos con caras de preocupación y mi madre, estaba expectante, esperando lo que fuera, que Ismael nos fuera a decir. No era la situación más idónea que podría haber, pero lastimosamente, era la que había y nos teníamos que aguantar todos, hasta que mi amigo Ismael, se dignara a hablar.
-Carmen, Alondra, David - Nos nombró Ismael - Lo que vengo a decir, no es nada fácil. Hoy tuvimos una práctica profesional que, equivale al 70% de l