Narra David De María
A pesar de la tardanza que tuvimos mi princesa y yo, no cambiaría por nada del mundo, el haber hecho el amor con ella de la hermosa forma en la que lo hicimos, eso sí que era iniciar bien el día. Bajamos a desayunar luego de vestirnos con lo primero que encontramos, pues como había dicho mi madre, sólo a nosotros se nos ocurría hacer eso antes de irnos al Tec.
–Chicos, desayunen rápido por favor – Nos dijo mi madre – Por favor, no se olviden que saliendo ustedes del Tec, te