Narra David De María
Empecé a decirle a mi madre, casi tal cuál, había comenzado la discusión con Alondra y a medida que avanzaba en mi relato, mi madre se ponía más y más molesta y enojada conmigo, lógicamente no era para menos y yo, tenía que calmarme pues, mientras le iba contando todo, revivía mi discusión con Alondra y volví a pegarme de nuevo muy fuertemente en la pared, lo que a mi madre le molestó demasiado.
–A ver David, cálmate ya – Me abrazó por la espalda – Tienes que aprender a cal