Narra David De María
Al día siguiente, mi madre subió a mi recámara para despertarme. Ella era rara la ocasión que hacía eso y me sorprendió mucho que lo hiciera. Además era muy temprano aun.
–David, despierta hijo. Por favor – Me pidió mi madre – Lamento despertarte, pero abajo está Manuelito, el padre de Alondra y ha venido por ella.
–Madre – Abrí apenas un poco los ojos – No lo dejes que se la lleve madre, mi princesa sigue dormidita.
–Lo sé hijo, por eso he venido a despertarte. Necesito q