Narra David de María
Cuando terminó ese terrible altercado que tuvimos con mi madre, Alondra y yo nos quedamos callados y sin saber que decir.
–Y ni piensen que se van a a quedar esta noche juntos – al escuchar las palabras de mi madre, por supuesto que no estaba de acuerdo.
–No es justo madre.
Mi madre ni siquiera se molestó en contestarme, se dirigió a Alondra y le dio sus indicaciones.
–Alondra, tú te quedaras en la habitación de David.
Bueno por lo menos no la mandó al cuarto de afuera, l