Me reí, pero terminé atragantándome con la saliva y Bruno vino a mi rescate, dándome unas palmadas en la espalda.
—Pero entonces —mi mejor amiga no se preocupó por mí en absoluto— fue un completo show. Maya y Ares todavía no habían tenido sexo, así que había una tensión sexual loca entre los dos, y el tipo caliente se puso celoso de Bruno, tuvo que correr detrás de un autobús mientras yo cargaba a Maya en brazos y luego comió una hamburguesa de McDonald’s por primera vez, pero al señor burgués