—Nataly, está bien. —Escuché decir a John cuando me acerqué, angustiada, y lo vi tratar de esconder una mueca de dolor mientras su brazo estaba siendo prácticamente aplastado por la mano de su padre. — Acepté regresar.
—¡Entonces perdiste la cabeza, maldición! —Nataly trató de acercarse, pero Lily la abrazó, sabiendo que probablemente haría algo estúpido.
—Ya he abusado demasiado de la buena voluntad de ustedes. —dijo John, tratando de lucir tranquilo a pesar de la situación. —Muchas gracias po