43: Entre masajes y calor.
Narra René.
Después de que me pidiera tiempo para ir a darse una ducha ella se encuentra desnuda, sin vergüenza alguna, boca abajo sobre la camilla especial. Mis manos están cubiertas de aceite de manzanilla, así que prosigo a poner en contacto mi piel con la suya para ayudarla a liberar su estrés.
Nunca he tenido idea de cómo hacer esto, pero recuerdo perfectamente sus manos en mí y trato de hacer lo mejor posible.
He tenido dolor de cabeza todo el día. Mi cuerpo al parecer está a punto de est