Los oficiales sacaron varios aparatos electrónicos, en la pantalla térmica, las siluetas se marcaban con una claridad inquietante.
—Tenemos visual — Dijo uno de los agentes en voz baja y mostrando la pantalla — Una figura pequeña… — Hizo zoom— Junto a una más alta. Están muy cerca entre sí. Frente a ellas, cuatro figuras masculinas —
Don Darío se inclinó hacia el monitor, el pulso golpeándole en las sienes.
—La pequeña es mi hijo — Dijo sin dudar— La otra es mi esposa, de eso estoy seguro —
El