Mundo ficciónIniciar sesiónAila POV
El grito que se me escapó no era humano. Fue un sonido arrancado de las profundidades de mi alma, un aullido de negación y de una agonía tan absoluta que el mundo a mi alrededor se fracturó en mil pedazos.
El tiempo, que se había detenido en ese abrazo mortal, se reanudó con una lentitud tortuosa.
Malachi fue el primero en caer. La luz en sus ojos grises se extinguió, y su cuerpo, ahora solo una cáscar







