Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba en mi despacho, atendiendo por nonagésima vez al arquitecto del nuevo hotel, cuando Berta me dejó un papelito, en mi escritorio, informándome que el señor Efráin Conde me necesitaba. Cuando terminé de atender al arquitecto, que ya solo estaba a unos detalles con la ubicación del bar para recibir mi aprobación final de los diseños, atendí al señor Conde, intrigado por los resulta







