Mundo ficciónIniciar sesiónEn ese mismo día lluvioso, al otro extremo de la enorme ciudad, Caleb cortaba de forma desinteresada la llamada que no le fue respondida.
—¿Qué demonios le pasa a todo el mundo en esa maldita universidad? – se preguntó comenzando a fastidiarse.
Devolvió su móvil al bolsillo de su pantalón mientras se sentaba ligeramente en su grande y pulcro escritorio.
Su mirada cay&oac







