—Wow— exclamó Edrick asomándose luego de haberse detenido — Hace mucho que no veníamos aquí – dijo el pequeño emocionado.
Leia sintió ansiedad en su estómago.
—¿Estamos celebrando algo? –
—No, cariño, verás…— la cobriza que vestía un sencillo vestido negro, luego de haberse cambiado al perder su tarde de trabajo, hizo tronar sus dedos — hoy… hoy conocerás a alguien –
—¿A alguien? ¿Alguien importante? — preguntó con el ceño fruncido y ya con ganas de bajarse.
Leia asintió.
—Seguro después de est