Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Dónde demonios se habrá metido Leia? – se preguntó el pelinegro al marcarle por quinta vez en esas tres horas que la había estado buscando y el aparato le negara el tono.
—¡Ey, James! – Saludó un alegre ojiazul —¿Qué haces? – llegó hasta él en el estacionamiento del campus de la universidad.
Erick recién llegaba, y James estaba por







