~ Amalia ~
El motor del Bentley negro ronroneaba con una suavidad extraña mientras nos deslizábamos por las calles de Manhattan.
A mi lado, Dante Moretti era una presencia que reclamaba todo el espacio disponible.
Vestía un esmoquin hecho a medida, tan oscuro que parecía absorber la poca luz que entraba por las ventanillas blindadas.
No había dicho una sola palabra desde que me recogió, pero su mirada recorría mi vestido blanco con una intensidad que me hacía sentir más desnuda que cua