~ Amalia ~
El tacón de aguja de mis botas resonaba sobre el mármol pulido.
La boutique más exclusiva de la ciudad, con la Tic Tac de una cuenta regresiva.
El lugar era una jaula de terciopelo, cristal y espejos dorados, un santuario donde el silencio era tan caro como las prendas que colgaban de los percheros.
Me sentía como un animal exótico siendo preparado para una exhibición, una pieza de ajedrez que Dante Moretti acababa de mover en su tablero de sangre y poder.
Lucas me seguía a un p