—Oye, eso no se toma así —grita Lucero, intentando arrebatarme la copa de margarita, mientras ella hace el intento, yo me la empino más, aprovechando que está heladita—, ya, no tienes remedio, chico, por favor, trae tres margaritas, ella necesita más que dos margaritas, ups, lo siento, ya va por la segunda y todo se debe por querer dárselas de machita que puede tomar vodka cuando no lo es.
—¡Lucero! —me quejo, terminando la última gota de margarita, dejo hago a un lado la copa para seguir con l