—No, no me hagas llamar a Adal y que me ayude con todo este desastre, no sé cuántas empleadas llamará para que me ayude, pero de que ninguno de los dos permitirá que prefieras el alcohol antes de comer y ponerte mejor, estás loca si piensas que pasarás sobre mi cadáver, ahora regresa a la cama que no tardaré de limpiar y llevarte el desayuno o puedes pedir comida, lo que sea, pero que no sea alcohol, nooooo.
Me pongo ruda y ella lo ha notado, claro que sí, no tiene de otra que da, aleja su braz