« Dime qué me amas Tessa. O dime que me odias. Pero dime algo. No me tengas con esta incertidumbre sufriendo porque no sabía que tenía un corazón hasta que tú apareciste. Y ahora mismo, —la miro — siento que este podría explotar dentro de mi pecho si te sigo mirando allí parada sin que digas una sola palabra »
—Julian...
« Solo dime algo »
—Julian...
« Rómpeme el corazón, destrózalo a tu antojo, ya no me importa. Ya nada importa. Ámame o déjame. Pero no te sigas quedando si al final vas a irte.