Taylor dio media vuelta perdiéndose entre la multitud, recordando el brillo de sus ojos dorados cual oro. Una persona que valiera oro. No solo por su dinero, sino por dentro. Parecía un chico afligido, agotado de mantener las apariencias. Y ella sintió lastima. Pero... ella no era el reflejo de Taylor, ¿verdad?
Cuando más personas se acercaron de alguna forma parecieron reconocerla, y algunas se unieron para platicar con ella.
Las mujeres a su alrededor empezaron a atosigarla con preguntas.
—¿D