Tessa había estado viviendo sola desde hace un tiempo. E incluso cuando vivía con su hermano ella había aprendido a cocinar. No porque su hermano no lo hiciera. Simplemente era porque a ella le gustaba hacerlo.
Una mujer de gesto pálido y mirada oscura la saludo cordialmente cuando la vio en la planta baja —Señora Anderson, ¿se le ofrece algo?
¿Señora Anderson?
« Oh claro. » recordó « soy la futura esposa de Julian. »
Vaya farsa.
—He venido a preparar una sopa.
—¿Preparar?— la mujer pareció des