Kelly frunció el ceño.
—¿Qué dices?
—Lo que has oído, amore mio. ¿Quieres que te haga recordar?
—¿Entonces no tuve un sueño?
—¿Un sueño tan vívido conmigo?—preguntó acercándose a ella aún solo vestido con bóxers—. Eso sería interesante de oir.
—¿No te quieres cambiar? —dijo nerviosa mirando a las paredes.
—¿Te asusto, cielo o te pongo nerviosa?
La miró de arriba abajo manteniendo la sonrisa pícara. Se posicionó frente, se inclinó colocando ambas manos a los costados de ella dejando que viera to