Mundo de ficçãoIniciar sessãoVittore la observó largo rato manteniendo el rostro falsamente cautivado aunque por dentro estuviera convirtiéndose en un estallido de ira ante la petulancia de la mujer.
—¿Y es…? —consultó casi con impaciencia.
—El mocoso ese que tiene de hijo o de hermano, la verdad ya no sé qué pensar. Puede ment







