Mundo ficciónIniciar sesiónCuando bajaban los escalones de la iglesia un gran gentío los vitoreó deseándoles buena suerte, buena vida, felicidades y toda clase de palabras agradables. Los periodistas no perdieron oportunidad de acercarse a ellos, pero fueron detenidos por los guardias. Los paparazis aprovecharon cada segundo para retratar alguna toma.
Valentino saludó a todas las personas que reconoció mientras Kelly se enfocaba en avistar la limusina que ya estaba con las puer







