Llegaron quince minutos después e ingresó para que lo recibieran de pie todos los invitados a la ceremonia con una inclinación de cabeza. Aunque no eran muchos, ocupaban gran parte de todos los asientos disponibles. Si tuviera que haber invitado a todos, hubieran necesitado un espacio más grande o al aire libre, pero no quería abrumar a Kelly con toda una multitud dispuesta de observar cada uno de sus pasos y juzgar si era digna de ser una De Lucca. No hubo tiempo de prepararla para las lentes