CAPÍTULO 30
Maya se quiere reír y yo lo único que quiero es huir de aquí, Sergei levanta un poco su mentón intentando verse rudo sin saber que con todo lo que acaba de decir y hacer, ha confirmado a todos que estamos juntos. Mi respiración se ha regulado, así que me acomodo un poco en el espaldar de la silla playera para tener un poco de paz antes del caos.
—Te estoy esperando, Dara…—la voz del abuelo me hace brincar sobre mi asiento—Levántate ahora y síguenos—sus facciones están endurecidas. C