Los ojos de Hasret se abrieron de par en par.
Durante un instante dejó de respirar.
El mundo pareció detenerse frente a ella mientras observaba la escena desarrollarse a unos cuantos metros de distancia.
No había esperado aquello.
Ni siquiera en sus peores pensamientos, permanecía al lado de Murad en la cama, ella aun cubierta por las sábanas.
Frente a ellos, Tariq permaneció completamente inmóvil. La sorpresa endureció su rostro y una expresión de absoluta incredulidad cruzó sus facciones. Dura