Mundo de ficçãoIniciar sessãoEvans
La puerta permanece cerrada varios segundos después de que Ryan se ha ido, y en ese intervalo exacto, donde ya no hay presencia ajena que sostener, dejo que el silencio se asiente con todo su peso dentro de la oficina. No me muevo de inmediato ni hago el gesto automático de volver a los documentos; en cambio, mantengo la vista fija en el punto donde estuvo sentado, como si la ausencia también pudiera ofrecer información si se observa con la paciencia suficiente.






