Isabella
La apertura simultánea de múltiples rutas dentro del sistema deja de percibirse como una simple inestabilidad técnica y comienza a sentirse como una transformación profunda del propio concepto de espacio, como si el edificio hubiera dejado de funcionar como un entorno lineal para convertirse en una superposición de versiones posibles de sí mismo, todas activas al mismo tiempo y todas compitiendo por imponerse como la realidad dominante. La sensación no es de movimiento físico, sino de