36. No te muevas, ya vuelvo.(Pasado,)
Russell no pudo evitar acomodar al joven sobre su cuerpo, realmente no deseaba marcharse; sin embargo, tampoco era una opción quedarse.
Tomó al joven del mentón y así poder besarlo, jamás unos labios le habían parecido tan apetecibles, como los de su joven amante, tan apetecibles que él no podía permanecer sin probarlos, para Ethan los labios de Vladímir era igual a comer su fruta favorita y era ahí donde estaba lo peligroso.
Ethan no es de las personas que se prohíba nada, sobre todo si tiene