32. Soy tuyo(Presente)
Había un dolor en el cuerpo de Russell que no era producto de la pelea, uno que estaba en su entrepierna, la cual exigía ser recompensada después de toda la semana de celibato, se escabulló con Vladímir hasta la sala de baile y solo allí lo soltó.
Lo observaba como un maldito gato o animal cazando a su presa de manera sigilosa y rápida, ahora en la intimidad, no dudó en lanzarse contra él, reclamar sus labios mientras su mano recorría el cuerpo deseoso del ruso.
— Vlad... Vlad...— murmuró su no