124. En mi corazón solo estás tú.
Sin embargo, su esposo hizo como que no lo había escuchado y volvió a hablar sin hacer caso a sus palabras.
— ¿Así que la madre de tus hijos tiene los ojos verdes?— preguntó observándolo — Es el único detalle que vi distinto a ti, esa mujer debe estar muy molesta nueve meses cargando a tu hijo para que luego no se parezca en nada a ella.
—Como te lo he dicho, no sé nada sobre su madre. Lo único que sé es que cumplió su propósito. El darme dos herederos y después desaparecer— le respondió observ