— ¿Así que buen culo?— Preguntó Vladímir, sorprendido por qué aquel hombre se expresará así de abiertamente sobre el trasero de otro hombre — Vaya, no pensaba que alguien como usted se fijaría en el culo de los jugadores de fútbol.—Arqueó una ceja observándolo con Interés y luego sonrió ladino.
En aquel momento se abrió la puerta del establo desde dentro, donde dos mozos parecían sorprendidos de ser encontrados allí, uno de ellos, el más joven, parecía observar de arriba a abajo a Ethan descara