Mundo ficciónIniciar sesiónRegresé a mi mesa, pero mientras me sentaba se acercó Mario y se colocó frente a mi mesa.
—¿Sabes dónde se encuentra Nancy ahora?—¿Por qué debería importarme dónde…? —me interrumpió.—Está en el despacho el señor Eduardo, ¿y sabes por qué? —tuve que respirar hondo para contenerme y escucharle porque






