Mundo ficciónIniciar sesiónFinal
A la mañana siguiente, desayunamos todos juntos como una gran familia, no tenía ni la más mínima idea de lo que me esperaba después.
Nicolás introdujo mis cosas otra vez en el maletero de su Audi. Nos despedimos de Daniel, de Sídney y de los gemelos, y él condujo hacia a su casa.
—¿No deberíamos pasar primero por mi casa y dejar mi equipaje? —Le pregunté






