“Dulces sueños” lo oí varias veces en mi cabeza, pero no estaba segura de que fuera real o si era parte de mi sueño. Intenté levantarme, pero se sentía tan bien, muchos creerán que perdí la cabeza, ya que no había imágenes, solo una pantalla negra sin movimiento. ¿Qué me ocurría?, ¿era algún efecto de la pastilla?
—¿Le diste de tu mismo sándwich, hijo? —preguntó Aldo, el padre de Aarón.
—No, papá; yo le preparé aparte, sé que debo tener cuidado con la comida que comparto.
—Debe mantenerse de es