Alba espera unos minutos hasta asegurarse de Enrique se haya ido completamente por su calle y sale del edificio para pedir un Uber, este la deja en la mansión y luego de pagarle, se baja para adentrarse al gran hogar de Leandro.
—¿Alba? —Leandro se acerca a la puerta principal, puesto que la esperaba en la sala. Ella se voltea, pero decide no verlo, algo en ella se apagó de repente—. ¿Por qué no me llamaste cuando tu cita acabó? Yo pude buscarte, te dije que me avisarás. —Toma su mentón para su