CAPÍTULO 8 – AMENAZA EN LA SANGRE.
CAPÍTULO 8 – AMENAZA EN LA SANGRE.
Esa noche, Julia ya lo esperaba en la habitación. La luz de las velas iluminaba la estancia con suavidad—un viejo truco que siempre funcionaba. Su camisón caía perfecto sobre su cuerpo, su cabello suelto, sus labios con el toque justo de color. Todos los pequeños detalles que ella sabía que a Nicholas le gustaban.
"Llegaste tarde," dijo, con un tono ligero pero sus ojos vigilantes.
Nicholas se quitó la chaqueta, colgándola en la silla. "Tenía asuntos con la pa