Capítulo 59.
Capítulo 59
Alejandro.
Pasé el resto de la tarde con una migraña que parecía que me iba a volar la cabeza. Cada vez que cerraba los ojos, veía la sonrisa de Sarah en aquellas fotos. Una sonrisa que no era para mí. Una que no tenía rastro de miedo, ni de esa resignación que se había convertido en su sombra desde que regresó a mi lado.
Llegué a casa antes que ella. Me serví un trago, luego otro. El whisky no lograba apagar el incendio en mis entrañas. Me quedé en la sala, esperando el sonido de