Capítulo 58.
Capítulo 58
Sarah.
Me desperté con la sensación de que el mundo se había detenido. La luz del sol se filtraba tímidamente por las cortinas, iluminando todo el lugar. Me dolía el cuerpo, pero era un dolor diferente, una mezcla de agotamiento y una plenitud que me negaba a reconocer.
El perfume de Alejandro seguía impregnado en mi piel, y por un segundo, la imagen de la habitación roja cruzó mi mente, haciéndome cerrar los ojos con fuerza.
En la mesa de noche había una nota escrita con esa caligr