Capítulo 60.
Capítulo 60
Sarah.
Llegué al edificio del Grupo Ríos a las seis y media de la mañana. Mis ojos ardían por la falta de sueño, pero mi espalda estaba más recta que nunca.
Pasé toda la madrugada frente a la pantalla, analizando apellidos, familias y estados financieros de las mujeres más influyentes de la ciudad. Cada palabra que escribí en ese informe fue como clavarme una aguja en la palma de la mano, pero lo terminé.
Quince nombres. Quince candidatas perfectas para ocupar un lugar que yo había