capitulo 97. Una víctoria agridulce.
POV VANESSA:
La humedad del humo se me quedaba en las vías respiratorias, quemándome la garganta hasta no poder gritar más. Las llamas ya rozaban el techo, y el calor era insoportable: mi ropa empezaba a chamuscarse en los bordes. Me arrastraba hacia la reja con la mano izquierda, mientras la derecha se aferraba al abdomen, tratando de detener la sangre que no paraba de salir. Estaba a punto de rendirme cuando escuché pasos corridos en el pasillo, y luego un grito desesperado:
—¡Vanessa! ¡Aquí