capitulo 104. Bajo amenaza.
POV ÁMBAR:
Siguiendo el consejo de las chicas, me mantuve alejada. Escuché que esa oxigenada me buscaba, pero su campus estaba a kilómetros del mío y yo, por fin, había encontrado algo que me gustaba lo suficiente como para no desear huir. La música me llenó un vacío que ni siquiera sabía que existía, era la bajista de un pequeño grupo, y cada nota que tocaba reverberaba en mis huesos, como si mi alma hubiera estado esperando ese sonido toda la vida. También me uní al cub de lucha libre, los golpes, el sudor, el esfuerzo bruto me hacían sentir viva, real. Mis notas en las materias eran un desastre total, sí, pero por fin sentía que me estaba adaptando, que ya no era la rara del lugar, la chica nueva que nadie quería conocer.
Una tarde, mientras me dirigía al salón con los libros apilados hasta el cielo, una voz gruesa me tomó por sorpresa, tan brusca que me hizo saltar de un salto, y mis libros volaron por los aires, páginas blancas bailando en el viento como palomas descontroladas.